miércoles, 15 de mayo de 2013

Jose Larralde En Vivo Completo



Cosas Que Pasan - Jose Larralde

Nadie salió a despedirme 
cuando me fui de la estancia 
solamente el ovejero, un perro nomas, 
Cosas que pasan. 

El asunto, una zoncera, 

un simple cambio de palabras, 
y el olvido de un mocoso, 
del que puedo ser su tata. 
Y yo que no aguanto pulgas, 
a pesar de mi ignorancia, 
ya no mas pedí las cuentas, 
sin importarme de nada. 

No hubiera pasado esto, 

si el padre no se marchara, 
pero los patrones mueren, 
y después los hijos mandan. 
Y hasta parece mentira, 
pero es cosa señalada, 
que de una sangre pareja, 
salga la cría cambiada. 

Los treinta años al servicio, 

pal’ mozo no fueron nada, 
se olvido mil cosas buenas, 
por una que salió mala. 
Yo me había aquerenciao, 
nunca conocí otra casa, 
que apegado a las costumbres, 
me hallaba en aquella estancia. 

Sí hasta parece mentira, 

mocoso sin sombra e’ barba 
que de guricito andaba, 
prendido de mis bombachas. 
Por él, le quité a unos teros 
dos pichoncitos, malaya! 
Y otra vez, nunca había bajao un nido, 
y por él gatié las ramas. 

Cuando ya se hizo muchacho, 

yo le amansé el malacara, 
y se lo entregué de riendas, 
pa’ que él solo lo enfrenara. 
Tenía un lazo trenzao, 
que gané en una domada, 
pal’ santo se lo obsequié, 
ya que siempre lo admiraba. 

Y la única vez que El patrón, 

me pegó una levantada, 
fue por cargarme las culpas, 
que a él le hubieran sido caras. 
Zonceras, cosas del campo, 
la tranquera mal cerrada, 
y el terneraje e’ plantel, 
que se sale de las casas. 
Y eso, pal’ finao patrón, 
Era cosa delicada. 

Y bueno, pa’ que acordarme 

de una época pasada, 
me dije pa’ mis adentros, 
todo eso no vale nada. 

Sin mirarnos, arreglamos, 

metí en el cinto la plata, 
le estiré pa’ despedirme mi mano, 
Pa’ que apretara, 
y me la dejó tendida, 
cosa que yo no esperaba. 
Porque ese mozo no sabe, 
si un día ha de hacerle falta... 

Tranqueando me fui hasta el catre, 

alcé un atado que dejara, 
y me rumbié pal’ palenque, 
echándome atrás el ala. 
Ensillé, gané el camino, 
pegué la ultima mirada 
al monte, al galpón, los bretes, 
el molino, las aguadas, 

De arriba abrí la tranquera, 

eche el pañuelo a la espalda, 
por costumbre, prendí un negro, 
talonié mi moro Pampa, 
y ya me largué al galope, 
chiflando como si nada. 

Nadie salió a despedirme 

Cuando me fui de la estancia, 
Solamente el ovejero, un perro nomas, 
Cosas que pasan.






sábado, 11 de mayo de 2013

Rosa Maria - Carlos Ramon Fernandez



Fue la historia de un amor que muchos recordarian,
de aquella hermosa mujer llamada Rosa Maria
de familia adinerada que no le perdonaria
el haberse enamorado de Pedrito el de la villa
cuando ella lo conocio Pedro le regalaria
una hermosa rosa blanca,
como las que ella queria
y ademas una pulsera,que en su grabado decia
con hermosas letras de oro
te amare toda la vida...

El construyo su casita al fondo de una avenida
en una barriada pobre al ladito de la via
sin imaginar jamas que los padres le impedian a Rosa
que se casara con un pobre de la villa..

Y como siempre el dinero puede tanto en esta vida
porque habia otros señores que siempre la pretendian
empresario y estanciero
de fama reconocida y queria en su palacio
tener la rosa mas linda..

Al final llego la fecha a la que el mozo pretendia
se casaba el empresario con la muchacha mas linda
la que vivia el momento mas amargo de su vida
porque el dinero no compra ni el amor ni la familia..

Y desde un auto importado bajaba Rosa Maria
pisando una alfombra roja
la cual ella no veia,
pero al levantar la vista algo la conmoveria
cubierta de rosas blancas
vio la iglesia en ese dia..

Cuando el padre pidio el si,
ella aun no responderia
debio salir de la iglesia abochornada familia
y un novio que con dinero
comprar amor no podia y una novia que muy sola
en el altar se veia..

Alguien sigilosamente despacio se acercaria
un ramo de rosas blancas entre sus manos traia
y ella al levantar la vista
lo vio a Pedro el de la villa
y solo atino a decirle
te amare toda la vida..

Y ella al levantar la vista
lo vio a Pedro el de la villa
y solo atino a decirle
Te Amare Toda La Vida...
carlos r. fernandez.